Acceso

El acceso es también una parte del proceso de preservación . De hecho, dar acceso al material audiovisual es el principal objetivo de la preservación. ¿Por qué? El acceso es el medio que se tiene de compartir este contenido con el público. En el caso de las producciones cinematográficas, la proyección y por lo tanto el acceso a la película, es su razón de ser. A parte de la proyección, hay muchas otras formas de dar acceso a una obra: emitir programas de televisión y radio, reconstruir películas, crear productos basados en la colección, digitalizar y proveer de material online, charlas y exposiciones…

La definición que da Ray Edmonson de acceso es la siguiente: el acceso es cualquier forma de uso de la colección de un archivo, servicios, conocimientos, incluyendo la reproducción a tiempo real del sonido y la imagen en movimiento, y referencias a fuentes de información sobre esos contenidos de sonidos e imagen , y las áreas temáticas que representan.

Las formas de acceso pueden ser iniciadas o propiciadas por la institución, como serían las proyecciones, o por el usuario, haciendo una demanda de material.

Y aquí os preguntareis si todo vale. Hoy en día sabemos que hay muchos problemas con los derechos de autor, y que se puede ver o no, bajar o no, etc. La forma de acceso que se de a cada material va a depender mucho de los derechos de autor, y también de la ética y juicio del conservador de la colección.

El conservador deberá dar su visto bueno a la programación de proyecciones, a la de charlas, a los criterios de restauración, etc.

Como ya sabréis, el hecho de que la institución posea una copia de una película, no supone que posea los derechos intelectuales de la misma. La institución podrá decidir sobre el acceso al material físico, pero no sobre el contenido del mismo.

Como habéis visto acabo de diferenciar entre la película física y el contenido. El material audiovisual, como el resto de expresiones visuales, consta de contenido y continente. La película es un artefacto físico que contienen información intelectual. Contenido y continente están intrínsecamente relacionados, no se pueden separar, y el acceso debe permitirse a ambos.

Como ya he mencionado varias veces, una de las políticas básicas de un archivo o filmoteca es la migración de la información a un nuevo formato. Esto supone por lo tanto, la pérdida de esa conexión intrínseca.

Esta conexión es importante a la hora de la lectura del patrimonio, os voy a poner un ejemplo, en el que esta pérdida de conexión, o, lo que es lo mismo, la falta de información sobre esa desconexión, incitan a errores en la lectura del material.

Se cuenta la historia de un académico del cine (no voy a decir el pecador) que escribió un artículo de opinión desarrollando toda una teoría sobre Sergei Eisenstein. En ella afirmaba que Eisenstein incluía mensajes subliminales en su película “El acorazado Potenkim” (1925). La razón por la cual llegó a esta teoría, fue que la copia que vio de la película, ya fuera en video o película, presentaba la información que debía llegar al laboratorio sobre el tintado de las escenas. Esta información se ocluía normalmente mediante fotograbas únicos antes o después de las escenas que se quería tintar.

Si el académico hubiera sabido la procedencia de esta copia, hubiera conocido los métodos de trabajo de la época y del director, no habría caído en el error.

De todo esto se deduce que la descripción o catalogación del material es una de las partes más importantes de la preservación, si un material no está descrito y contiene errores en su catalogación, va a ser imposible su recuperación y acceso.

Los materiales audiovisuales se han venido describiendo, durante mucho tiempo, como lo que “no son” o como “materiales especiales”. Hoy en día ya se está creando vocabulario y estructuras específicas para este tipo de materiales, puesto que intentar recoger la información del material cinematográfico dentro de la estructura creada para los libros dejaba mucha información fuera.

En España en los últimos años, la documentación audiovisual ha experimentado un avance notable, y puesto que no es mi área de conocimiento, además de una breve bibliografía sobre el tema, os remito a una serie de recursos online que explican mucho mejor este área de la preservación audiovisual.

CineDocNet

El documentalista audiovisual

Papeles de música


Bibliografía:

– Ley de Propiedad Intelectual Española. Ministerio de Cultura “BOE” numero 97, de 22 de abril de 1996. Ref: BOE-A-A1996-8930. Texto consolidado 5 noviembre 2014. (pdf)

– La FIAF ofrece una serie de publicaciones sobre Catalogación y Documentación de documentos audiovisuales, aunque lamentablemente no están disponibles en línea.

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